CUERPOS FILOSÓFICOS Y ENSEÑANZA ESCOCISTA EN PARAGUAY: UN SISTEMA DE FORMACIÓN GRADUAL

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) representa en el Paraguay es una de las corrientes masónicas más influyentes, no solo por su riqueza simbólica, sino por su fuerte vocación docente, que ha contribuido a la formación filosófica de varias generaciones de masones. Es pionero en  la formación intelectual, ética y moral de generaciones de iniciados paraguayos.

Desde su fundación el 1 de junio de 1875, el Supremo Consejo del Grado 33° del REAA para el Paraguay, y la instalación de los cuerpos filosóficos en el país, la docencia ha sido concebida como una tarea de transmisión iniciática, donde el conocimiento se adapta a la realidad local sin perder su esencia universal. Sirviendo como espacio de reflexión, estudio, liderazgo y construcción de ciudadanía, convirtiéndose en un semillero de valores que acompañaron importantes etapas históricas y sociales.

En la actualidad sus Oficinas Subordinadas, Logias de Perfección, Capítulos, Aerópagos, Tribunales ó Consistorios,  ubicadas el los Campamentos de Encarnación, Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Villarrica y Concepción, abarcan gran parte de la geografía nacional, organizados en un verdadero sistema educativo iniciático, transmitido de manera gradual a través de cuerpos o cámaras especializadas que administran los grados filosóficos y su enseñanza correspondiente

Laboriosos y bien preparados escocistas, de altos grados trabajan al frente de  estos cuerpos, llegando casi a un centenar de presidentes, conformando un sistema educativo iniciático que ha contribuido silenciosamente al desarrollo intelectual, cívico y fraternal del Paraguay. 

El Supremo Consejo por medio de la Gran Comisión de Docencia, periódicamente organiza reuniones presenciales o telemáticas con los distintos presidentes para actualizar conocimiento, intercambiar ideas y compartir experiencias, tarea que no tuvo pausa ni en la pandemia, así como también propicia la presentación de temas de actualidad por medio de conversatorios y conferencias en las Jornadas Escocistas en los distintos Campamentos del país.

Recientemente el Supremo Consejo del Grado 33º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República del Paraguay, organizó un acto de confraternización y reconocimiento a los presidentes de las distintas Oficinas, en su sede el Solar del REAA.

En dicha ocasión el Soberano Gran Comendador IPH Alejandro Dedoff Salcedo, 33º, al término de la entrega del testimonio de reconocimiento, pronunció un discurso con un importante mensaje a los presentes.

PALABRAS DEL SGC EN EL ALMUERZO DE RECONOCIMIENTO A LOS MM QQ HH PRESIDENTES DE OFICINAS EL 15.11.2025

Muy Queridos y Respetables Hermanos Presidentes:

En este día tan especial, quiero iniciar estas palabras con un sentimiento sincero: gratitud.

Gratitud por vuestra presencia, por la entrega constante y por la fidelidad con la que cada uno de ustedes sostiene la llama del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en sus Oficinas Subordinadas. Un año más han demostrado que el espíritu del REAA vive gracias a la constancia silenciosa y al ejemplo moral de quienes guían.

Este almuerzo es un homenaje fraternal para reconocer los trabajos realizados durante este año, pero también un momento para mirar hacia adelante con claridad, porque la tarea iniciática nunca está concluida. Y en ese sentido, el Supremo Consejo del Grado 33°, con el mayor respeto y afecto, desea compartir algunas sugerencias que fortalecerán aún más la obra común que todos estamos construyendo.

En primer lugar, es fundamental consolidar la coordinación entre los Presidentes de Oficinas, para que cada Hermano que aumenta de grado pueda registrarse de inmediato e integrarse sin demora a la Oficina que le corresponda. Ningún Hermano debe sentirse solo en su ascenso: la continuidad del camino iniciático es vital para su formación.

Asimismo, invitamos a todos a sumar a los Hermanos del interior del país a las tenidas virtuales de las Oficinas de Asunción. La distancia ya no es obstáculo; es oportunidad para tejer una comunidad más unida, más diversa y más fraternal.

Se alienta a las Oficinas Subordinadas de Asunción a visitar a las Oficinas del interior y realizar allí trabajos conjuntos con los Hermanos de cada grado. Estas visitas no solo fortalecen la instrucción, sino también la fraternidad viva, la que se siente al estrechar las manos, compartir la reflexión y mirar juntos hacia el mismo ideal.

El Supremo Consejo desea también escuchar sus voces: sus opiniones, inquietudes, propuestas y visiones para mejorar la docencia y el desarrollo de las actividades futuras. Nada en la Masonería se construye desde el silencio impuesto; se construye desde la palabra fraterna, la reflexión compartida y la humildad de aprender los unos de los otros.

Y en ese mismo espíritu, es esencial recordar que el Presidente de la Oficina debe interpretar no solo los textos, las ceremonias y los símbolos, sino también el sentir y la necesidad del Escocista.

Deben escuchar lo que a veces no se dice, percibir lo que el Hermano necesita para crecer, acompañarlo en sus dudas, fortalecerlo en sus búsquedas y ayudarlo a conectar su vida real con la enseñanza del Grado.

Una Logia de Perfección, Capítulo, Areópago, Tribunal o Consistorio florece cuando su Presidente comprende, inspira y anima a sus hermanos.

Porque, permitidme subrayarlo, la docencia es el corazón del REAA. Por la docencia y el ejemplo se trasmite la iniciación masónica.

Enseñar en nuestro Rito es un acto de amor fraternal: es guiar sin imponer, iluminar sin encandilar, despertar el pensamiento crítico que transforma al hombre en un ciudadano libre, responsable y virtuoso.

Hoy, esa misión se vuelve más urgente que nunca.

Vivimos tiempos donde la manipulación digital, la desinformación y los discursos diseñados para dividir y confundir intentan debilitar la conciencia colectiva. Redes sociales que podrían unirnos, muchas veces se usan para sembrar miedo, resentimiento o falsas certezas, preparando el terreno para figuras carismáticas que prometen soluciones fáciles a problemas complejos.

Frente a ello, nuestras Oficinas deben ser talleres de lucidez.

Lugares donde se aprende a pensar, a discernir, a resistir la manipulación, a mantener la integridad y a cultivar aquella serenidad interior que solo nace del trabajo constante sobre la propia piedra bruta.

Queridos Hermanos Presidentes:

Ustedes son educadores de la libertad, formadores de nuevos líderes éticos y guardianes silenciosos de la virtud.

Su labor es decisiva para construir hombres despiertos, incorruptibles, responsables de sí mismos y respetuosos de la Ley, hombres que nuestro Paraguay necesita con urgencia.

Los masones escocistas deben transformarse de maestros constructores en caballeros, príncipes, soberanos, deben recorrer el camino desde el gabinete de reflexiones hasta el santo imperio del espíritu. Deben volverse aristócratas, no de la sangre o de la riqueza, sino del comportamiento.

Por eso hoy, además de agradecerles, los invito a que sigamos juntos este camino.

A que fortalezcamos la docencia, mejoremos lo que deba ser mejorado, escuchemos a los Hermanos y mantengamos viva esa fraternidad que une, que eleva y que transforma.

Que este encuentro sea celebración, pero también un renovado compromiso: el compromiso de formar a los hombres que iluminarán el porvenir, íntegros, críticos, virtuosos y profundamente fraternos.

Que la Luz nos acompañe siempre en todos nuestros trabajos y que la fraternidad siga siendo el lazo que nos una para elevar, paso a paso, a la humanidad.

Muchas gracias.

Alejandro Dedoff Salcedo

Soberano Gran Comendador del Grado 33°;Supremo Consejo para la República del Paraguay.